La Zarabanda. Bar restaurante especializado en cócteles que anima las veladas con actuaciones de música en vivo, payasos, marionetas y poesía recitada. Ferlandina, 55.
Almirall. De aires bohemios, orígenes modernistas y escenario de múltiples películas, el Almirall ofrece todo tipo de conciertos, desde el jazz a la bossa nova. Joaquín Costa, 33.
London Bar. Todo un clásico de la noche barcelonesa. Artistas de la talla de Loquillo, Jarabe de Palo o Fundación Tony Manero han pasado por su escenario. Nou de la Rambla, 34.
Harlem Jazz Club. Uno de los locales de jazz más veteranos de la ciudad y con un estilo propio de la Gran Manzana, abarca también ritmos como el flamenco o el blues. Comtessa de Sobradiel, 8.
Soniquete. Cuenta con uno de los tablaos de flamenco con más afluencia de todo el barrio gótico de Barcelona. De visita obligada. Milans, 5.
Glüh. La calidad de la música en vivo de los jueves por la noche en este pequeño café-restaurante atrae cada vez a más incondicionales del género. Verdaguer i Callís, 6.
Bel.luna. Sin duda, uno de los jazz clubs con más arraigo y personalidad de toda Barcelona. Los domingos seducen con la Jamm Session. Rambla de Catalunya, 5.